Domingo 25 de octubre de 2026
Última hora
Bolsa y Divisas
Índice 🇲🇦 MASI Bolsa de Casablanca 14 168.42 pts +0.38% ↗ Alcista
Divisas 🇪🇺 EUR/MAD Euro / Dírham 10.99 DH +0.20% → Estable
Divisas 🇺🇸 USD/MAD Dólar / Dírham 9.81 DH +0.29% ↗ Alcista
Metal 🟡 OR Onza de Oro (USD) $ 4 007.90 -1.29% ↘ Bajista
Metal ⚪ ARGENT Onza de Plata (USD) $ 53.95 -1.92% ↘ Bajista
Metal 🇲🇦 OR / MAD Gramo de Oro 24K 1 264.46 DH -1.29% ↘ Bajista
Metal 🇲🇦 ARGENT / MAD Gramo de Plata 17.02 DH -1.92% ↘ Bajista
Materia 🛢️ BRENT Petróleo Brent (Barril) $ 111.70 +2.80% ↗ Alcista
Índice 🇫🇷 CAC 40 Bolsa de París 7 782.82 pts -0.36% ↘ Bajista
Índice 🇺🇸 S&P 500 Wall Street S&P 500 7 623.68 pts -0.52% ↘ Bajista
Índice 🇺🇸 NASDAQ Nasdaq Tecnológico 25 955.34 pts -0.21% → Estable
Índice 🇺🇸 DOW JONES Dow Jones Industrial 52 215.16 pts -1.24% ↘ Bajista
Índice 🇩🇪 DAX 40 Bolsa de Fráncfort 25 181.65 pts -0.75% ↘ Bajista
Índice 🇯🇵 NIKKEI 225 Bolsa de Tokio 62 693.16 pts -0.34% ↘ Bajista
Divisas 🇪🇺 EUR/USD Euro / Dólar $ 1.1203 -0.05% → Estable
Divisas 🇬🇧 GBP/USD Libra / Dólar $ 1.3375 -0.12% → Estable
Divisas 🇬🇧 GBP/MAD Libra / Dírham 13.12 DH +0.01% → Estable
Divisas 🇸🇦 USD/SAR Dólar / Riyal Saudí 3.7500 -0.03% → Estable
Divisas 🇦🇪 USD/AED Dólar / Dírham emiratí 3.6725 -0.06% → Estable
Divisas 🇨🇭 USD/CHF Dólar / Franco Suizo 0.8248 +0.33% ↗ Alcista
Divisas 🇯🇵 USD/JPY Dólar / Yen 156.8426 -0.01% → Estable
Divisas 🇨🇦 CAD/MAD Dólar Canadiense / Dírham 7.01 DH -0.29% ↘ Bajista
Crypto 🪙 BITCOIN Bitcoin / USD $ 80 191.64 -0.40% ↘ Bajista
Acción 🇺🇸 NVIDIA Nvidia Corp $ 210.96 -0.59% ↘ Bajista
Acción 🇺🇸 APPLE Apple Inc $ 347.73 -0.14% → Estable
Acción 🇺🇸 MICROSOFT Microsoft $ 524.51 +0.66% ↗ Alcista
Acción 🇺🇸 TESLA Tesla Motors $ 372.22 -0.63% ↘ Bajista
Acción 🇲🇦 IAM Maroc Telecom 96.50 DH +0.28% ↗ Alcista
Acción 🇸🇦 ARAMCO Saudi Aramco 27.45 SAR +0.18% → Estable
Publicidad
SPONSORInvestissez dans l'énergie solaire au Maroc avec les solutions GreenPower
Découvrir
Política Mundo árabe y Oriente Medio

¿Cómo amenaza el voto árabe el futuro de Netanyahu?

Análisis sobre cómo la participación de los votantes árabes y de la diáspora podría alterar la correlación de fuerzas en las elecciones a la Knéset de 2026 y determinar el futuro político de Benjamín Netanyahu.

1000277384

La participación árabe y el expediente de los votantes residentes en el extranjero se perfilan como factores cruciales en las próximas elecciones a la Knéset de 2026, en un contexto de escenarios que apuntan a un aumento en la tasa de votación y a la posibilidad de incrementar la representación árabe hasta los 15 escaños. Con la proximidad de los comicios parlamentarios en Israel, las miradas se dirigen hacia una de las variables más influyentes en el futuro del panorama político israelí: el volumen de participación electoral, especialmente entre los ciudadanos árabes dentro de la Línea Verde. En medio de la intensa competencia entre el bloque del primer ministro Benjamín Netanyahu y sus oponentes políticos, la tasa de participación árabe adquiere una relevancia especial, al ser considerada un factor capaz de alterar la distribución de los escaños parlamentarios e influir en la capacidad de las distintas alianzas para alcanzar la mayoría necesaria para formar gobierno.

Los resultados de las últimas elecciones a la Knéset en 2022 revelaron una brecha clara entre la participación general, que se situó en torno al 70 %, y la participación árabe, que apenas alcanzó el 53 %. Dicha discrepancia pone de manifiesto la existencia de un amplio bloque electoral árabe que no participó en los comicios anteriores, lo que convierte cualquier incremento tangible en su participación en un factor digno de seguimiento en las próximas elecciones. En un sistema electoral basado en la representación proporcional —donde la Knéset cuenta con 120 escaños y el gobierno precisa del respaldo de una mayoría de 61 diputados—, variaciones limitadas en la distribución de escaños pueden traducirse de manera significativa en las oportunidades para conformar coaliciones gubernamentales. De ahí que la importancia del voto árabe no se limite únicamente al volumen de la representación parlamentaria, sino que seextienda a su potencial impacto en el equilibrio entre el bloque de Netanyahu y las fuerzas políticas que se le oponen.

Asimismo, ciertas estimaciones electorales plantean un escenario en el cual la representación de los partidos árabes podría elevarse hasta alcanzar unos 15 escaños, siempre y cuando las próximas elecciones registren un notable incremento en la participación de los votantes árabes y se den condiciones propicias para la distribución de sus votos entre las diferentes listas electorales. Este nivel de representación no constituye un precedente inédito en la historia de la Knéset, ya que la Lista Conjunta obtuvo 15 escaños en los comicios de 2020, cuando la participación árabe ascendió a cerca del 65 %. No obstante, volver a alcanzar dicha cifra depende de un conjunto de factores, entre los que destacan el nivel de participación, la naturaleza de las alianzas entre los partidos árabes y la capacidad de las formaciones contendientes para superar el umbral electoral. Si este escenario llegara a materializarse, el incremento de la representación árabe podría repercutir en los cálculos para la formación del próximo gobierno, particularmente si los resultados de los principales bloques políticos resultan ajustados. Sin embargo, un mayor número de diputados árabes no implica necesariamente su transición hacia un bloque político unificado o su participación en una coalición gubernamental alternativa, dadas las divergencias políticas y programáticas existentes entre los propios partidos árabes.

Entre los escenarios barajados de cara a las elecciones de 2026 figura la posibilidad de que la participación general aumente hasta aproximadamente el 80 %, en comparación con el 70 % registrado en 2022. De producirse tal incremento, este representaría un cambio significativo en el comportamiento electoral, aunque no significaría automáticamente un beneficio exclusivo para una determinada facción política. El factor determinante no reside únicamente en el porcentaje de participación, sino en la identidad de los votantes que decidan acudir a las urnas y en la distribución de sus votos entre los distintos partidos y listas, en paralelo a los posibles cambios en la participación y las posturas políticas del electorado judío.

Aunado a la participación árabe, la cuestión de los ciudadanos israelíes residentes en el extranjero destaca como uno de los expedientes que demanda una atención particular al analizar los índices de sufragio. Algunas estimaciones apuntan a la existencia de cientos de miles de ciudadanos israelíes viviendo fuera del país, entre los cuales un número significativo podría figurar en los padrones de votantes habilitados. La trascendencia de este asunto radica en que la legislación israelí no contempla el voto desde el extranjero de manera general, salvo para categorías muy específicas, lo que obliga a la mayoría de los residentes en el exterior a regresar al país si desean emitir su sufragio. Por consiguiente, la abstención de un gran número de votantes inscritos y residentes fuera del territorio nacional podría repercutir en la tasa de participación general anunciada. No obstante, evaluar la magnitud de este impacto requiere distinguir entre el total de ciudadanos en el extranjero, el número de inscritos reales en el censo electoral y aquellas personas abarcadas por las excepciones legales. Del mismo modo, conviene abordar con cautela las estimaciones relativas al número de personas que retornan del extranjero para participar en los comicios, a falta de datos oficiales precisos.

La importancia del voto árabe va más allá de incrementar el número de escaños que obtienen los partidos árabes, alcanzando el potencial impacto sobre la capacidad de Netanyahu para reunir la mayoría parlamentaria indispensable para constituir un nuevo gobierno. Si el incremento de la participación árabe modifica el reparto de escaños entre las diferentes facciones, los cálculos parlamentarios tanto de la coalición gobernante como de la oposición podrían verse afectados. Dicha incidencia se acentúa en la medida en que los resultados de los bloques políticos se estrechen, otorgando a cada escaño adicional un mayor peso en la ecuación para alcanzar los 61 diputados. No obstante, esta fórmula continúa vinculada a otros factores, tales como los resultados de los partidos judíos contrarios a Netanyahu, su aptitud para alcanzar entendimientos políticos, así como las posturas de las formaciones árabes respecto a su participación en el gobierno o su respaldo externo desde fuera de la coalición. Cabe distinguir en este punto entre debilitar la capacidad parlamentaria del bloque de Netanyahu y conformar un gobierno alternativo, ya que el logro de este segundo objetivo exige consensos políticos que suelen ser mucho más complejos que la mera posesión de suficientes escaños opositores.

En conclusión, los datos anteriores demuestran que las próximas elecciones a la Knéset no se decidirán únicamente mediante la pugna tradicional entre partidos, sino que también se verán influenciadas por los niveles de movilización electoral de los distintos grupos. La participación árabe destaca en este contexto como una variable de gran peso, especialmente a la luz de la brecha registrada frente a la participación general en los comicios de 2022 y de la experiencia previa en la que la representación árabe alcanzó los 15 escaños. Por otra parte, la participación de los israelíes en el extranjero, la tasa de voto general y el umbral electoral continúan siendo factores adicionales susceptibles de incidir en los resultados definitivos. En consecuencia, la cuestión central en las elecciones de 2026 no atañe exclusivamente al número de escaños que obtendrán Netanyahu o sus adversarios, sino también al volumen de participación de los electores árabes, a la manera en que se distribuyan sus votos y al reflejo de todo ello en el equilibrio de fuerzas dentro de la Knéset. En un escenario político donde la facultad de formar gobierno se define por estrechos márgenes de escaños, la participación árabe podría consolidarse como uno de los catalizadores determinantes en el porvenir de la coalición gobernante y en la naturaleza del próximo ejecutivo israelí.

Leer este artículo en : العربيةEnglishFrançais

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios. ¡Sea el primero en comentar!

Dejar un comentario